Thursday, March 15, 2012

De nuevo el arma del petróleo

Interesante artículo de Mariano Marzo publicado en El País, sobre la dependencia energética y la crisis de Irán.





"La escalada de tensión suscitada en torno al desarrollo del programa nuclear iraní, sospechoso de ocultar finalidades militares, crece por momentos. Frente a las sanciones comerciales impuestas por Estados Unidos, que podrían endurecerse en breve, y al inminente embargo petrolero acordado por la Unión Europea, Irán amenaza con bloquear el estrecho de Ormuz, un paso vital para el transporte mundial de crudo, combinando su habitual agresividad verbal con maniobras militares intimidatorias.

El "arma del petróleo" vuelve a ser esgrimida y, en consecuencia, la cotización del crudo está experimentando una tendencia alcista que, de mantenerse, podría lastrar el crecimiento económico global, amén de suponer una dificultad añadida para todos aquellos países que, como el nuestro, pugnan por salir de una coyuntura de grave crisis económica y financiera.

El embargo no comporta los mismos inconvenientes para todos los países europeos
Dentro de la Unión, la dependencia del crudo iraní está encabezada por Grecia
Hoy por hoy, crecimiento económico y bienestar son prácticamente sinónimos de petróleo y gas. No en vano, en 2008, el 60,9% de todo el consumo de energía primaria de los países industrializados de la OCDE fue cubierto por ambos hidrocarburos, con un 37,5% para el petróleo y un 23,4% para el gas. Con este telón de fondo, resulta evidente que Irán juega un papel estratégico de primer orden en el tablero internacional.

A finales de 2010, este país ocupaba el tercer lugar en el ranking mundial de reservas probadas de petróleo, con unos 137.000 millones de barriles (el 9,9% del planeta), mientras que su producción alcanzaba los 4.245.000 barriles diarios (un 5,2% del total), lo que le convertía en el cuarto productor mundial y en el segundo de la OPEP, tras Arabia Saudí. Por lo que respecta al gas natural, las cifras resultan aún más impresionantes. Con unas reservas de 29,6 billones de metros cúbicos (el 15,8% mundial), Irán solo era superada en el ranking global por Rusia, mientras que en términos de producción ocupaba la cuarta posición con 138.500 millones de metros cúbicos anuales (un 4,3% del total). La práctica totalidad del gas natural extraído por Irán fue utilizado para el consumo interno. Algo muy diferente a lo que sucede con el petróleo.

Irán es el tercer exportador mundial de crudo, tras Arabia Saudí y Rusia. La venta de cerca de 2,2 millones de barriles diarios supuso en 2010 unos beneficios netos de 73.000 millones de dólares, lo que equivale prácticamente a la mitad de los ingresos del Gobierno de Teherán. Según datos del Departamento de Energía de Estados Unidos, de enero a junio de 2011 el principal cliente de Irán fue China (22% del total de las exportaciones iraníes), seguido por la UE (18%), Japón (14%), India (13%), Corea del Sur (10%) y Turquía (7%), entre otros. Según la misma fuente, del 18% exportado a la UE, el principal destinatario fue Italia (7% del total de las exportaciones de Irán), seguido por España (6%), Francia (2%), Grecia (1%), Alemania (1%) y Holanda (1%). Dentro de la UE, el grado de dependencia de las importaciones de crudo iraní está encabezado por Grecia (14%), seguida por Italia y España (13%) y, a mucha más distancia, por Francia (4%), Alemania (1%), Reino Unido (1%) y Holanda (1%).

Sin duda, el embargo a las exportaciones iraníes recientemente acordado por la UE podría suponer un grave contratiempo económico para el Gobierno de Teherán, aunque este se ha apresurado a declarar que no tendría problemas en encontrar nuevos clientes en el mercado internacional. Por otra parte, también resulta evidente que el embargo no comporta los mismos inconvenientes para todos los países miembros de la UE. Y más si tenemos en cuenta que en el caso de Grecia, Italia y España, el peso porcentual del petróleo en su mix energético es muy superior al de la media comunitaria.

La importancia estratégica de Irán para el suministro global de hidrocarburos no reside solo en la magnitud de sus reservas, su capacidad de producción y su potencial exportador. A todo esto debe sumársele su control del margen oriental del golfo Pérsico y, más concretamente, del estrecho de Ormuz.

Los países consumidores de petróleo estamos cada vez más expuestos a sufrir interrupciones del suministro, ya que gran parte de las importaciones provienen de Oriente Próximo y en su camino hacia los mercados estas deben transitar por algunos pasos o estrechos, verdaderos cuellos de botella, especialmente vulnerables a acontecimientos de naturaleza diversa (accidentes, piratería, ataques terroristas o conflictos bélicos) que pueden acarrear su cierre o bloqueo temporal. Los puntos estratégicos de Oriente Próximo y norte de África por los cuales circula buena parte de las exportaciones de hidrocarburos son los estrechos de Ormuz y de Bab el-Mandeb, así como el canal de Suez. El flujo a través del primero fue en 2009 de 15,5 millones de barriles de petróleo diarios (lo que en promedio equivale a unos 13 petroleros), representando el 33% de todo el crudo transportado por vía marítima en el mundo y el 17% del comercializado globalmente. El 75% de todo el petróleo canalizado a través del estrecho de Ormuz, que en su punto más angosto tiene 21 kilómetros de ancho, se dirige a los mercados asiáticos.

La historia muestra que las interrupciones temporales de suministro no son una mera hipótesis sino una realidad. Desde 1970, el mundo ha experimentado 18 interrupciones de una magnitud igual o superior a los 0,5 millones de barriles diarios (mbd). Todas ellas, salvo tres, estuvieron relacionadas con acontecimientos en países de Oriente Próximo y norte de África, con la particularidad de que cinco de las principales crisis (la guerra árabe-israelí de 1973, la revolución iraní de 1978-1979, la guerra entre Irán e Irak de 1980-1988, la guerra del Golfo de 1990-1991 y la guerra de Irak en 1993) provocaron cortes de suministro de entre 2,5 y 5,6 mbd que se vieron acompañados de bruscos e importantes repuntes en el precio del barril.

Para hacer frente a posibles interrupciones temporales del suministro, los países de la OCDE, España entre ellos, tienen establecido un sistema de respuesta coordinado por la Agencia Internacional de la Energía que, entre otras medidas, exige a cada uno de sus miembros la obligatoriedad de unas reservas estratégicas que deben alcanzar un volumen mínimo equivalente a 90 días de sus importaciones netas. Este tipo de reservas estratégicas también existen en otros grandes países consumidores ajenos a la OCDE, como es el caso, por ejemplo, de China.

El cierre del estrecho de Ormuz haría necesario el uso de rutas alternativas. Una de ellas es un oleoducto, con una capacidad de 4,8 millones de barriles diarios (mbd), que atraviesa de este a oeste Arabia Saudí, hasta Yanbu, en la ribera del mar Rojo. Otro oleoducto, con una capacidad de 1,5 mbd y que será inaugurado en breve, discurre por Abu Dhabi hasta el puerto de Fujairah, al sur del estrecho de Ormuz. En cualquier caso, la utilización de estas rutas no compensaría en su totalidad la interrupción del flujo petrolero a través de Ormuz.

Las monarquías del Golfo han dedicados grandes esfuerzos a construir rutas alternativas como las mencionadas, con el propósito de minar la posición estratégica de Irán en Ormuz. A fin de cuentas, ellas se cuentan entre las primeras interesadas en evitar la emergencia de Irán como una potencia atómica. Entre otras razones, por la influencia que ello podría suponer sobre la población del Golfo, chií en su mayoría. Irán, Irak, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudí y la Unión de Emiratos Árabes albergan conjuntamente cerca de 81 millones de chiíes que representan el 61% de la población del Golfo. Pero es que, además, los chiíes totalizan el 62% de la población de Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudí y la Unión de Emiratos Árabes, cinco Estados que suman el 58% de las reservas mundiales de petróleo. Y eso sin olvidar que la mayoría de los campos y las instalaciones petroleras se encuentran en zona de mayoría chií. Una realidad que quizás explique por qué la represión de la primavera árabe en Bahréin ha sido vista con otros ojos en Occidente."

Mariano Marzo Carpio es catedrático de Recursos Energéticos en la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona.

Saturday, March 26, 2011

La música de la tabla periódica

Está en inglés y tan desordenada que no parece muy útil para aprenderla, pero suena bien...

Thursday, March 17, 2011

Fukushima ¿debemos preocuparnos?

Josef Oehmen es ingeniero mecánico e investigador en el MIT. Cuando comenzaron los problemas en la central nuclear de Fukishima escribió "Why I am not worried about Japan’s nuclear reactors". El artículo fue publicado en un blog y fue rapidamente traducido y difundido por internet.
Era una explicación muy interesante del funcionamiento del reactor pero sobre todo era una declaración de fe. Fe en las medidas de seguridad, en que todo funcionará como se ha previsto, en que hay cosas que no ocurrirán porque es imposible que sucedan. Pero algunas ya han sucedido. El terremoto y sobre todo el tsunami provocaron el fracaso total de los sistemas de refrigeración de los reactores, la pérdida de control sobre la reacción, hidrólisis a gran escala, explosiones en los edificios de contención, y fusiones del núcleo.
El MIT corrigió el artículo, y lo colgó en su web, Modified version of original post written by Josef Oehmen, pero sobre todo eliminó las apreciaciones del autor que justificaban su optimismo. Sí, debemos preocuparnos. Porque el accidente ha superado todas las previsiones. Porque el riesgo sísmico se había subestimado. La seguridad de las centrales está cuestionada. Hemos perdido la fe.

Thursday, March 3, 2011

Vuelve el carbón.

El carbón ya genera el 7% de la electricidad
Elcomerciodigital
El carbón nacional vuelve a tener hueco en la dieta energética del país. Las térmicas que utilizan mineral autóctono generaron 44.473 megavatios hora (MWh) entre el sábado y el domingo, el 4% de la electricidad que se consumió en España durante este fin de semana, un porcentaje que ayer se elevó hasta el 7%. El carbón de pozos asturianos, palentinos, leoneses, manchegos y aragoneses se vuelve a quemar, tras año y medio sin destino. Cabe otra vez en el 'mix' energético, gracias a que el sábado entró materialmente en vigor el real decreto de resolución de restricciones por garantía de suministro, el conocido como decreto del carbón.

El sistema ideado por el Gobierno para proteger la única materia prima energética con la que cuenta España, tampoco ha tenido coste alguno para las arcas del Estado en sus primeras 48 horas. Según los datos que refleja la web de Red Eléctrica de España (REE) -hora a hora-, las cuatro térmicas que han llegado a estar acopladas al sistema eléctrico nacional estos dos días han producido energía a un precio competitivo.

Han funcionado a mercado, en el argot del sector: no precisaron ni un euro de la prima económica que contempla el decreto.

Thursday, February 24, 2011

Negro como el carbón...

...o como el futuro.
España no mantendrá el control de las cuotas de emisión de CO2 en el 2013, a diferencia de Alemania y Polonia que sí controlarán las suyas.
Del blog CO2 de Antón Uriarte

El invento del Protocolo de Kioto justificó que Europa, pobre en carbón con respecto a Norteamérica y Asia, perjudicara a este combustible de forma indirecta, achacando al CO2 emitido en su combustión (800 gramos por kWh producido) todos los males del mundo. Como una bola de nieve, sumando intereses, se extendió el paradigma de que el CO2 es malo, de que es tóxico, de que provoca un horroroso cambio climático y de que el carbón pertenece, por lo tanto, a un sucio pasado.


Todavía en el cercano 2007, el carbón fue la principal fuente de electricidad en España. También lo había sido en los años anteriores. Estaba en vigor la primera fase del Protocolo de Kioto y aquel año las empresas tenían que pagar tan sólo unos céntimos de euro por cada tonelada de CO2 que se emitía en las centrales térmicas. Las empresas apenas obtenían nada si vendían las cuotas que les habían sido asignadas gratis. Les convenía más usarlas. Quemar carbón les salía más barato.


Pero en Enero del 2008 entró en vigencia la segunda fase del Protocolo. Desde ese día en Europa había que pagar por las emisiones de CO2 unos 20 euros por tonelada. Salía más rentable, si se tenían, vender cuotas que usarlas. Así que desde comienzos del 2008 las compañías eléctricas comenzaron a prescindir del carbón. Se redujeron las importaciones y aún más se redujo el uso del carbón nacional. De esta forma, en pocos años, de ser la primera fuente eléctrica de España, el carbón pasó a ser la quinta en importancia.


Otros gobiernos europeos ajustaron mejor la redacción y la aplicación del tratado a sus propios intereses. En Alemania, el carbón, apoyado hoy especialmente por los socialdemócratas, sigue produciendo el 40 % de la electricidad germana. En Polonia, el país europeo que mejor ha sorteado la crisis, un 90 %.


En Enero del 2013 deberá comenzar la tercera fase del tratado, en la que las cuotas de emisión, en vez de ser asignadas a dedo por los gobiernos, serán subastadas. Se suponía que habría una subasta común para todas las cuotas europeas, pero Alemania y Polonia han decidido desmarcarse y conservar el manejo nacional de las suyas. No así España.

Sunday, February 6, 2011

la burbuja del kilovatio



Diario de León
Entrevista con el economista Julio Lago

La crisis minera es un problema de espacio. «No hay mercado para todas las fuentes de energía y se pretende hacer sitio para el infrautilizado gas natural eliminando el carbón leonés, asturiano, palentino y turolense», como defiende el profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de León, Julio Lago, en su informe de seguimiento del sistema eléctrico. Un trabajo metódico, basado en datos de Red Eléctrica Española (REE), en el que se expone que hay un «notable exceso de capacidad de generación eléctrica»: en la actualidad «España dispone de 97.447 megavatios, de los que 55.000 son firmes y el resto dependen del sol, el viento y el agua embalsada, pero la punta de demanda nunca ha sobrepasado el máximo histórico de los 45.450 megavatios».

El desfase, defiende el experto leonés, se ha generado por «la burbuja del kilovatio, similar a la burbuja inmobiliaria, que se dio con la financiación de la banca a parques eólicos, solares, regasificadoras o el gasoducto de Medgaz que une Argelia con Almería». «No hay más que ver las cifras. No hay sitio para más. Ahora, la diferencia entre el consumo y el tope de generación es igual a la energía que producirían 10 centrales como la de Compostilla, que podrían estar ociosas», ejemplifica. A su lado, en la pantalla del ordenador, la web de REE muestra el consumo y las fuentes que lo generan en forma de gráfico de tarta: «Todo esto que se produce con el carbón se lo quieren llevar las empresas de gas natural, que son las que están presionando. Esa es la verdadera razón de fondo que provoca el fin de la minería. No la contaminación, puesto que el gas también contamina, aunque menos; ni las subvenciones, dado que a las renovables se les han entregado 6.000 millones», sentencia.

En este «sistema eléctrico muy tensionado», Lago augura que se «acelerará el declive del carbón antes del 2018», que es la fecha que ha fijado la UE para el fin de las ayudas. Una caída alentada por «el renacimiento de la energía nuclear, en la que el Gobierno ha cambiado su postura, puesto que, a pesar de cerrar Garoña en el 2013, ha repotenciado al resto de centrales a partir del aumento de su capacidad de generación eléctrica». No es el único factor. La «creciente gasificación de la economía española» dará un paso más con «la inminente entrada en funcionamiento del gasoducto de Medgaz, en el que Endesa e Iberdrola con accionistas de referencia de los 900 millones invertidos», que permiten una «capacidad para abastecer el 20% del consumo español de gas natural»; un sector en el que «la regasificadora que más funciona está a un 63% de su capacidad».